Estimada, o no, Sara Carbonero:
Voy a empezar esta carta tal como lo hacían antes: espero que al recibo de la presente estés bien de salud… y de memoria. Digo esto porque el otro día escribiste un artículo en la contraportada del Marca dedicado a tu novio Casillas. Hasta aquí, nada que decir. Es sólo una muestra de endogamia castiza, pero ya estamos acostumbrados. El problema es que quisiste empezar el texto de un modo poético y atribuiste los versos “Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” a nada menos que Serrat. Te aconsejo que, la próxima vez que lo hagas, busques otro tipo de referencias tipo: “El chiringuito, el chiringuito, yo tengo un chiringuito a orillas de la playa. Lo tengo muy bonito y espero que tú vayas”. Al menos, así no será difícil buscar la atribución correcta del autor.
El caso es que a los culés también nos gustan los versos. De hecho, en el Camp Nou algunos aficionados te dedican unos. Como tu apellido es Carbonero buscan la rima con Verbenero. Eso sí, no te trasladaré las palabras que hay en medio porque resultan un poco groseras. Bueno… muy groseras.
Pero, para que veas que en la ciudad condal somos buena gente, voy a ponerte un pequeño test con la intención de ayudarte en el reconocimiento de la autoría de esos maravillosos versos. Debes identificar los que pertenecen a Machado. ¿Preparada?
a) ¿Por qué? ¿Por qué?
b) Me silban porque soy guapo, rico y buen futbolista.
c) Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
¿Ahora sí? Venga, no te enfades. Es una broma. Tu lapsus le puede suceder a cualquier periodista. Por cierto, tengo entendido que hay un momento que marcó especialmente tu carrera en la televisión. Me refiero al instante en el que tu novio y tú os besasteis delante de todo el país. En mi opinión, no tuvo ningún mérito. Si al menos hubiera sido Pepe, el defensa del Madrid, te habría concedido el valor del riesgo. Quizá te hubieran saltado un par de dientes con empastes incluidos. Ahí si que te hubieras ganado el sueldo.
Lo que te aconsejo si quieres hacer un máster en periodismo deportivo es que escuches a Ricard Torquemada de Catalunya Ràdio. No tiene los ojos bonitos, ni le veo besando a Casillas. Pero cada crónica suya, cada valoración al final del partido, constituye toda una obra maestra del periodismo futbolístico.
En todo caso, si alguna vez quisieras vivir en Barcelona serías muy bien acogida. Por cierto, Puyol está ahora mismo sin novia. Quizá entonces cambiarían los versos: Sara Carbonero, yo también te quiero.
Àlex Ribes
Que aquesta senyora atribuís precisament uns versos tan coneguts de Machado a Serrat és preocupant. Potser caldria substituir alguns programes escombraries per altres de caire més cultural per subsanar aquestes mancances.
Oriol: Comparteixo i subscric la teva opinió que a la televisió s’haurien de substituir Salvames i Norias per programes que instruissin. Generalment aquesta mena de programes queden relegats a canals com La 2 o el 33, totes dues públiques, per cert, ara que tant es parla de privatitzar televisions públiques. Segurament la gran quantitat de programes que no exigeixen al televident pensar gaire es deu a que malauradament a la gent l’interessa més saber sobre la vida sexual de famosets de pa sucat amb oli a conèixer la literatura, la història o l’art del propi país.
No se suposa que els periodistes s’han de documentar???
Maria: Els periodistes documentar-se?. Té vostè unes idees molt rares, això privaria a alguns periodistes de la seva creativitat a l’hora de construir una notícia.