Carta al Comité de Competición

Estimado, o no, Comité de Competición:

Les escribo porque necesito su ayuda. Tengo una hija de cinco años y me he propuesto educarla con unos determinados valores, entre los que se incluye el de no insultar a los demás. Hoy ustedes han sancionado a un jugador del Real Madrid con sólo dos partidos porque han argumentado que “hijo de puta” no constituye un insulto sino solamente una actitud de desconsideración. He consultado el diccionario de la RAE y en él se afirma que insultar es “ofender a alguien provocándolo e irritándolo con palabras o acciones”. El verbo desconsiderar, en cambio, es definido como “no guardar la consideración debida”. Desconozco si el árbitro objeto de ese “hijo de puta” se siente ofendido ante la profesión que asegura el jugador madridista que ejerce su madre o si, por el contrario, lo ve simplemente como una desconsideración. Sin embargo, como ustedes sí parecen ser expertos lingüistas, acudo a su experiencia (no como hijos de puta, sino como lingüistas) para que me ayuden.

Porque, por ejemplo, si yo digo que ustedes son unos cabrones, ¿les estoy insultando? Entiendo que cuando alguien llama cabrón a otra persona lo que hace es insinuar que su pareja le está siendo infiel (por lo de los cuernos que tienen los machos cabríos). En ese caso, ¿se sienten ustedes ofendidos u objeto de una desconsideración por mi parte? ¿Depende de si es verdad o mentira? ¿Tiene que ver con la confianza que depositan en su pareja? Pero, sobre todo, la gran pregunta es: ¿qué es peor, no saber quién es tu padre a causa de la profesión de tu madre o sufrir la infidelidad de tu pareja?

La misma duda me asalta con otro vocablo. Si yo digo que ustedes son unos soplapollas, ¿se sienten ofendidos o menospreciados por mi desconsideración? Me imagino que si les llamo soplapollas, en cierta manera estoy insinuando una cierta orientación sexual con la que quizá no se sientan identificados. Desconozco si son ustedes homófobos y, por lo tanto, no sé si les ofende o no. ¿Y si digo que ustedes son un montón de mierda? Situarles a ustedes a la altura de unos excrementos seguramente es injusto porque estaría desconsiderando sus capacidades cognitivas. ¿Pero se quedaría en eso o sería un insulto ya que se sentirían ofendidos?

Realmente necesito su ayuda. Piensen que están dando ejemplo a todos los niños y niñas que practican el bello deporte del fútbol. Y ellos, más que nadie, necesitan saber los límites que establece el correcto uso de la lengua. Eso sí, una última pregunta: ¿si un jugador viste con camiseta blanca, tiene más posibilidades de caer en desconsideraciones o en insultos? Les estaré muy agradecido si pueden resolverme estas dudas. Espero que no sean desconsiderados conmigo. Podría ofenderme. Pero, sobre todo, espero que no insulten la inteligencia de tantas personas a la vez. Sería un acto de profunda desconsideración.

Àlex

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2 comments on “Carta al Comité de Competición
  1. Oriol López ha dit:

    Jo també sóc del parer que, en aquest cas, a l’hora de qualificar el succeït i d’establir-ne la sanció s’ha tingut més en consideració l’equip al que pertanyia el jugador que el fet.

  2. yeagov ha dit:

    Com que hi ha hagut precedents no em sorprèn gens ni mica que aquests jutges esportius considerin que no és un insult que un jugador li digui “fill de puta” a l’àrbitre. Recordeu aquella sentència que considerava que si algú li diu “zorra” a una dona està fent referència a l’astúcia de la dona i no, com tots els malpensats creien, que feia referència a l’exercici de l’ofici més antic del món.

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