Carta a Cristiano Ronaldo (III)

Estimado, o no, Cristiano Ronaldo:

Nuevamente nos has obsequiado a todos con tus horteras celebraciones en los goles. ¡Qué cansino, hijo! Tu última aportación a la cultura occidental es enseñar el muslo. Y yo me pregunto: ¿de dónde has sacado esa peculiar manera de decirle al mundo que acabas de marcar un tanto? ¿En qué extraño momento de creatividad sin precedentes consideraste oportuno mostrar tu extremidad inferior? Y la pregunta más importante: ¿has visto a alguna persona, independientemente de su profesión, que alardee de un modo tan ostensible de su principal herramienta de trabajo? ¿Has visto a algún pastelero que muestre la batidora después de elaborar una tarta? ¿O a un carpintero que tras finalizar un armario enseñe el martillo a todo el mundo? ¿O a Nacho Vidal que enseñe…? Bueno, mal ejemplo.

En fin, Cristiano, lo tuyo no es modestia. Pero, como en el fondo creo que tienes un alma infantil, déjame que te explique un cuento que leí hace tiempo:

La luna era muy orgullosa y prepotente. Tan prepotente era la luna, que pensaba que era la única que existía en este universo. Vivía pensando: “Soy la más grande, soy la única que vivo aquí. Soy la elegida para existir…”. La luna nunca había visto nada más que a ella misma; jamás había hablado con nadie porque cuando estaba despierta, no veía nada del mundo, ya que estaba oscuro, y cuando estaba dormida aparecía todo el universo ante sus ojos, pero ella no lo veía.

Un día, un pájaro despistado salió de la Tierra y pasó cerca de la luna, cuando ésta estaba dormida, pero el revolotear de sus alas provocó que se despertara. La luna, muy enfadada porque le habían despertado, dijo: “No puede ser!! Si yo estoy sola en el mundo!!“. Y el pájaro le contestó: “¿Sola? Mira a tu alrededor y verás la cantidad de cosas que existen“. Entonces, se dio cuenta de que era un pequeño satélite dentro de un gran universo lleno de estrellas, planetas y seres vivos.

La luna nunca más volvió a pensar que estaba sola en el mundo y que había sido elegida por el universo, pues había muchas más cosas en él. Comprendió que debía ser más humilde y no pensar que ella era la mejor, y así dejó de ser orgullosa y prepotente y fue una luna humilde y feliz.

Y por eso, la luna tiene ahora esa sonrisa que solo los mejores niños podrán llegar a ver si se fijan bien…

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3 comments on “Carta a Cristiano Ronaldo (III)
  1. yeagov ha dit:

    Generalment ensenyar la cuixa d’aquesta manera ho feien les coristes, ballarines de can-can i les “senyoretes que fumen i et tracten de tu”. Vull recordar que les ballarines de can-can solien girar-se i aixecar-se les faldilles. Veurem a CR7 baixant-se els pantalons i fent un calbo?.

  2. Oriol López ha dit:

    Està clar que a en Cristiano Ronaldo no li fa pas cap por pecar d’immodèstia…

  3. yeagov ha dit:

    Ell mateix va dir que la gent li tenia mania perquè era “guapo, ric i bon jugador”, és evident que la modèstia és una qualitat desconeguda d’ell.

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