“En Buenos Aires conocí a un escritor argentino, muy excéntrico, que se llamaba o se llama Omar Vignole. No sé si vive aún. Era un hombre grandote, con un grueso bastón en la mano. Una vez, en un restaurant del centro donde me había invitado a comer, ya junto a la mesa se dirigió a mí con un ademán oferente y me dijo con voz estentórea que se escuchó en toda la sala repleta de parroquianos: «Sentate, Omar Vignole!» Me senté con cierta incomodidad y le pregunté de inmediato: «Por qué me llamas Omar Vignole, a sabiendas de que tú eres Omar Vignole y yo Pablo Neruda?» «Sí -me respondió-, pero en este restaurant hay muchos que sólo me conocen de nombre y, como varios de ellos me quieren dar una paliza, yo prefiero que te la den a ti.»”
Autor: Pablo Neruda
L’anècdota anterior està extreta de “Locos de invierno”, de Pablo Neruda (1904-1973), que forma part del seu llibre de memòries, publicat pòstumament, “Confieso que he vivido” (1974).
Oriol López

Si és cert, te la seva conya, o mala llet depèn de com t’ho miris…
Aquest Vignole era un personatge estrany. Anava per Buenos Aires amb una vaca, fins el punt que en alguna de les seves conferències es va fer acompanyar per la seva vaca.
Es veu que aquest Omar Vignole era tot un personatge.