Carta a Alejo Vidal-Quadras

Estimado, o no, Alejo:

Vaya por delante que siempre me has parecido un tipo coherente. La inmensa mayoría de los miembros de tu partido llevan puesta la chaqueta de la democracia cuando nunca han creído en ella. Sin embargo, tú nunca te has escondido de ser un facha. Y lo llevas con orgullo. Con ese orgullo rancio y casposo que tiene aromas a vino peleón y a bocata de chorizo. Porque tú eres muy, pero que muy español. Más español que la tortilla de patatas y el bigote de Isabel Pantoja. Pero no eres de la España tolerante, moderna e imaginativa. Eres de esa España que odia todo aquello que pretende hacer sombra a la carpetovetónica idea de una, grande y libre. En pocas palabras, a ti lo de la democracia, te la sopla. Porque lo que sucede en democracia es que se concede espacio a otras opiniones y voz a otros pensamientos. En democracia, se puede consultar todo: páginas web sin censura, noticias en prensa libre, los ingresos de los cargos públicos… Es increíble, ¿no es cierto? En democracia se puede consultar hasta la opinión del pueblo. Porque las preguntas no ejercen ningún tipo de violencia. En todo caso, lo hacen algunas respuestas.

En democracia existe transparencia. Sabemos lo que piensa el PSOE, lo que piensa el PP, lo que piensa IU… Fíjate si es maravillosa la democracia, que hasta los antidemocráticos como tú tenéis amplificadores mediáticos capaces de hacer llegar vuestro mensaje a todos los hogares. ¿No los debería tener también el ciudadano anónimo? ¿No los debería tener esa mayoría silenciosa de la que tanto alardeáis cuando os conviene?

El problema es que tú, y personas como tú, solamente jugáis a la democracia cuando os podéis aprovechar de ella. Entonces cambiáis las reglas del juego a vuestro antojo. Y si la partida no os gusta, os cargáis el tablero. Al fin y al cabo, los tenéis más gordos que los leones del Congreso.

Antes te he dicho que me pareces un tipo coherente. También eres un tipo sincero. Pero la coherencia y la sinceridad tampoco son valores por sí mismos. También Hitler era coherente y sincero. Y es que, Alejo, tu discurso no se aleja del de personajes como Charles Manson, Lee Harvey Oswald o Mark David Chapman. Tipos que, como tú, fueron coherentes con sus ideas y sinceros en sus acciones. Porque, lo verdaderamente importante en las personas, son sus intenciones, sus valores, si creen o no en la convivencia, si creen o no en el uso de la violencia, si respetan o no otras opciones, si construyen o destruyen, si sueñan con cielos o con infiernos…

Catalunya existe. No es un efecto óptico. No es un capricho lumínico que desaparece si cierras los ojos. Y Catalunya quiere hablar. Tiene derecho a hablar. Otra cosa es que no te guste la respuesta. En ese caso, Alejo, intenta llevarlo con dignidad… si aún te queda algo.

@alexsocietat

http://societatanonima.wordpress.com/

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2 comments on “Carta a Alejo Vidal-Quadras
  1. Oriol López ha dit:

    Aquests dies veurem moltes més declaracions com aquestes del senyor Alejo i cauran moltes més caretes dels falsos demòcrates!

  2. Maria Boix ha dit:

    Pot un eurodiputat dir aquestes coses?

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