La verdadera carta de Naniano Rajoy

Molt Honorable Sr. D. Artur Mas i Gavarró

President Generalitat de Catalunya

Palau de la Generalitat

Pina de Sant Jaume, 4

08002 Barcelona

Estimado President:

En primer lugar, permítame que me quite una esPINA y le escriba una disculpa. La carta ha tardado tanto porque la puta Pina de Sant Jaume no salía en el Google Maps. Al final, Ana Botella me ha traducido un callejero que hemos encontrado en inglés.

En respuesta a su carta en la que me plantea la necesidad de abordar un proceso de negociación para la celebración de una consulta en Cataluña, y sin perjuicio del exhaustivo análisis que exige el informe jurídico y político que me ha enviado con posterioridad, paso a manifestarle mi criterio respecto a las cuestiones que plantea (cuando digo “exhaustivo análisis”, me refiero a que dedicaré el mismo tiempo que utilizo para aprender inglés).

Siempre he sido —y creo haberlo demostrado—una persona comprometida plenamente con el diálogo como forma de resolver las diferencias políticas o de cualquier otra índole. Vamos que, o bien me enrollo como una persiana para no decir nada, o me callo como un putas, que para eso soy gallego.

Este compromiso con el diálogo adquiere su verdadero sentido desde la exigible lealtad institucional y desde el respeto al marco jurídico que a todos nos protege y que a todos nos vincula, en especial a quienes ejercemos responsabilidades de gobierno. ¿Se lo explico con manzanas? La idea es que tenemos una Constitución que firmamos con el aliento de los militares en el cogote y que, por mis sacrosantos spanish cojones, se la voy a tirar a la cabeza cuando haga falta. Es más, señor Mas, estoy buscando una de tapa dura para que haga más daño. Shí, shí, shí.

Por mi parte, el diálogo no tiene fecha de caducidad cuando se trata de atender al interés general de los españoles y, por ello, de todos los catalanes. Como ve, ya te he tirado la indirecta de que los catalanes sois españoles. Si es que soy el rey de las cartas sutiles.

En este sentido, considero que el mejor servicio a la legitimidad democrática que usted invoca es precisamente respetar ese marco jurídico en el que los gobiernos hallan su fundamento y legitimidad y los ciudadanos encuentran la garantía para la convivencia y la concordia. Lo dicho: no me toque los cojones porque soy capaz de encerrarle en el Tribunal Constitucional durante un mes seguido para que se empape hasta la médula de ser un español-amparado-por-una-Constitución-más-fuerte-que-la-constitución-de-Jean-Claude-Van-Damme-cuando-estaba-cachas.

Estoy convencido de la extraordinaria relevancia que Cataluña tiene para el conjunto de España y de la riqueza, pluralidad y singularidad de la sociedad catalana. Pienso asimismo que los vínculos que nos mantienen unidos no pueden desatarse sin enormes costes afectivos, económicos, políticos y sociales. Esto… vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador. En primer lugar, ya sabe que me gusta Cataluña porque los catalanes hacéis cosas. Además, estoy seguro que tengo algún primo lejano que es catalán. ¡Ah, y me he leído Victus! Y no sólo eso, ¡lo he entendido! Es como la peli de Pearl Harbour pero ganan los buenos. ¿no?

En segundo lugar, quédese lorito con lo que de “los vínculos que nos mantienen unidos no pueden desatarse”. Sé que aquí rayo la genialidad. Es… ¿cómo decís vosotros? Una picada de ullos a los patriotas que asaltaron la Blanquerna el otro día… Sí, hombre… lo de “lo dejo todo y bien atado”. Ay… otro gallego ilustre. Pero continúo… que me pongo morcillón.

Y por supuesto, quiero también transmitirle la firme convicción de mi Gobierno de que hemos de trabajar en el fortalecimiento de esos lazos y huir de los enfrentamientos. Debemos hacerlo desde la lealtad recíproca y el fomento de la corresponsabilidad en las dos direcciones. Vamos… que se vaya comprando vaselina porque le voy a hacer una bandera olímpica de Japón en el lugar más estelado de su anatomía a la que se descuide.

Convencido de que juntos ganamos todos y separados todos perdemos, le invito a que ejerzamos responsablemente nuestra función como gobernantes democráticos con lealtad hacia los ciudadanos y las instituciones que representamos en estos momentos de dificultad económica y social que padece nuestra sociedad. Ya sabes, como dijo Paloma San Basilio: “Juntos, amor para dos, amor en buena compañía. Si tú eres así, que suerte que ahora estés junto a a mí”.

Desde el profundo afecto que siento por la sociedad catalana en su conjunto y el respeto institucional a la Generalitat de Cataluña que usted representa hoy, quedo a su disposición para trabajar conjuntamente y ofrecer así la mejor respuesta a las necesidades reales de todos los ciudadanos. En resumen: bla, bla, bla… Y no.

Cordialmente,

Mariano Rajoy Brey

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One comment on “La verdadera carta de Naniano Rajoy
  1. yeagov ha dit:

    S’ha de felicitar el servei de correus que hagin fet arribar una carta amb l’adreça errònia. No s’ha de felicitar la persona que va cometre aquest error, error que per cert, no ha estat pas el primer, alguna cosa falla a Moncloa en el departament de cartes, segurament això és degut a que el PP haurà contractat algun dels joves cadells de NNGG per fer aquesta feina.

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